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jueves, 17 de noviembre de 2016

Pronóstico del TOC





La clasificación en el DSM-V sitúa al TOC como un trastorno de ansiedad que se caracteriza por la presencia de obsesiones y compulsiones que son comportamientos u actos mentales repetitivos. El contenido de las obsesiones es muy diverso como ya hemos visto en otras entradas, pero suele estar relacionado con temas de responsabilidad; moralidad; peligro y escrupulosidad.


El objetivo de las conductas repetitivas y automáticas que son las compulsiones sería reducir la ansiedad o miedo y aumentar la seguridad, pero paradójicamente, incrementan los sentimientos de inseguridad y de miedo, agravando el trastorno e interfiriendo más en la vida personal.
El TOC supone una pérdida de tiempo y energía que limita o impide el disfrute de situaciones positivas lo que lleva a estados depresivos.
Por otra parte, es frecuente que el paciente viva estos síntomas con culpa y vergüenza, lo que se aísla.

La gravedad del trastorno depende de si hay o no conciencia de la enfermedad, ya que el tratamiento resulta más efectivo, si el paciente se da cuenta de la irracionalidad de las obsesiones y compulsiones.

Las obsesiones y compulsiones que caracterizan el T.O.C. producen malestar e interfieren en la vida cotidiana de quienes lo padecen.
Como el TOC puede ser crónico, podría ser necesario un tratamiento continuado.
Pese a este dato, la perspectiva es buena. Aproximadamente el 50% de los pacientes mejoran y el 10% pueden recuperarse por completo. Únicamente el 10% empeora a pesar de realizar terapia.
Hay una serie de características que pueden hacer que el pronóstico del paciente con TOC respecto a su recuperación sea peor. Entre estos factores se podrían señalar:

  • Que exista una personalidad previa obsesiva, es decir, que anteriormente ya eran personas muy meticulosas, maniáticas, amantes del orden,  pero sin tener obsesiones y compulsiones aún diagnosticadas.
  • Que se hayan producido alteraciones neuróticas en la infancia, como podría ser una educación muy rígida.
  • Que se haya puesto demasiado tarde el tratamiento para el trastorno. 
  • Que la presentación del trastorno haya sido de una forma gradual en vez de con episodios de mejoría y de empeoramiento del trastorno.
  • Que en algún momento el TOC sea tan grave que se necesite hospitalizar al paciente.

Por otro lado, existen una serie de características que nos pueden indicar un buen pronóstico del trastorno obsesivo compulsivo. Entre estos factores destacan:
  • Que la personalidad previa del paciente fuese sana.
  • Que los síntomas se produzcan como consecuencia de algún desencadenante como podría ser la muerte de un familiar cercano.
  • Que se inicie el tratamiento del TOC de forma precoz, poco tiempo después de la aparición de la clínica.
  • Que haya una buena adaptación social.

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