Es sencillo es identificar si una persona cercana
padece este tipo de trastorno, ya que su entorno más cercano es el primero en
observar los rituales, al convivir con ellos.
Lo principal cuando nos encontramos ante esta
situación, es apoyar a la persona que lo padece, mostrándole nuestra
comprensión y aceptación, a partir de nuestro afecto. Ya que con ello
conseguiremos aliviar la carga emocional que le puede generar una respuesta
negativa de su entorno.
La persona con TOC es consciente de lo que sufre, de
ahí radica otro problema, la culpabilidad, ya que la persona se da cuenta de lo
que le pasa, pero no sabe cómo dejar de hacerlo.
Las reacciones de las familias son diversas, algunas
reaccionan de mala manera ante los síntomas, criticando, prohibiendo los
rituales, burlándose o retándolos, no son capaces de entender que la enfermedad
no se puede controlar. Después hay otro tipo de familias, se enfadan, ya sea
por impotencia o desconocimiento. Tratan de evitar la realizacioón de rituales
o colaboran en ellos o los ignoran, sin mostrarles la atención o importancia
que requieren.
Este tipo de actitudes son contraproducentes, ya que
la persona que padece esta enfermedad se puede sentir mal, sintiendo que es un
problema y ello conlleva a que trate de ocultarlo, para no llamar la atención
de forma negativa.
Lo primero que debemos hacer
cuando le diagnostican a un familiar TOC, es documentarnos a través de libros,
documentales... para saber qué es lo que ocurre, lo más conveniente es
asociarse a fundaciones de familiares que padecen este trastorno, para realizar
grupos de apoyo y así poder abarcar mejor la situación. A continuación, lo más
conveniente sería, aprender a reconocer y reducir las "conductas a favor
del TOC", ciertas conductas de la familia estimulan los síntomas de TOC.
Una vez que la familia aprenda cómo sus respuestas impactan al TOC, podrán
hacer cambios. Algunos ejemplos de conductas problemáticas:
- Participar en las conductas: participar en las conductas del TOC junto con el paciente. Por ejemplo, lavarte las manos cada vez que el paciente lo hace.
- Ayudar a evitar: ayudas al miembro de tu familia a evitar cosas que le molestan. Por ejemplo, ayudarles a lavar su ropa por “miedo” a contaminarse con los detergentes.
- Ayudar con la conducta: apoyar al paciente en sus conductas compulsivas. Por ejemplo, compras grandes cantidades de productos de limpieza.
- Hacer cambios en la rutina familiar: por ejemplo, cambias el tiempo en el que te bañas o cambias de ropa.
- Tomas responsabilidades extras: acompañar al paciente por miedo a hacerlo solo.
- Hacer cambios en las actividades de tiempo libre: por ejemplo, si tu familiar tiene miedo a quedarse solo en casa. Esto afecta tu interés por el cine, cenas, salir con tus amigos, etc.
- Hacer cambios en tu trabajo: ejemplo, recortar las horas de trabajo para cuidar a tu familiar
Y por último, ayudar a la persona que padece este trastorno, a encontrar el tratamiento más adecuado, el mejor normalmenmente incluye medicación, terapia cognitivo conductual, educación y apoyo a la familia.


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